Los adolescentes del siglo XXI.Los consumos culturales

Los adolescentes del siglo XXI
 
El Fondo de Cultura Económica publicó Los adolescentes del siglo XXI: los consumos culturales en un mundo de pantallas, libro de Roxana Morduchowicz basado en los datos resultantes de la investigación cuantitativa realizada en 2011 por el Programa de Escuela y Medios del Ministerio de Educación de la Nación. El trabajo de Morduchowicz aborda los temas de acceso, significados y usos que hacen los jóvenes de medios de comunicación y tecnologías y, en particular, su relación con la televisión, la radio, el diario, las revistas, la música, los libros, el teatro, el cine, el celular, la computadora e Internet.
 
Los datos que se presentan en el libro surgen del relevamiento nacional a una muestra constituida por 1200 jóvenes de entre 11 y 17 años de centros urbanos, que se realizó en hogares mediante la aplicación de un cuestionario de 140 preguntas de selección múltiple. Lejos de presentar un cuadro estático de la situación de 2011, Morduchowicz establece comparaciones con los propios de la Encuesta Nacional de Consumos Culturales de Chicos de 11 a 17 Años, de 2006, que también fue realizada por el Ministerio de Educación e indagó temas similares. Esta encuesta anterior se aplicó en hogares a 3360 jóvenes provenientes de capitales de provincia, áreas urbanas relevantes y tres zonas rurales de 2000 a 5000 habitantes del NOA, el NEA y la región pampeana, lo que debe ser tenido en cuenta en las comparaciones. También es importante señalar que no se suministran datos referentes a la cantidad de hogares relevados en ambos estudios.
 
El libro está estructurado en diez capítulos que proveen información y análisis sobre los datos relativos al equipamiento en el hogar y en la habitación de los jovenes, los usos y significados de los medios y tecnología, la jerarquía e influencia que ejercen en su vida social y familiar, y las concepciones de privacidad y participación ciudadana de los adolescentes. En él, su autora sostiene que, más allá de las diferencias de acceso entre los sectores más favorecidos y los más pobres, los adolescentes “viven en un mundo visual”. Además, destaca el rol que cumplen las definiciones culturales de los adultos en la familia, que priorizan la presencia de ciertos medios y tecnología en sus hogares.
 
Equipamiento en la casa del adolescente

Según los datos divulgados por Morduchowicz, en 2011 el 100% de los hogares de los adolescentes encuestados tienen televisor y teléfono celular (a veces más de uno), un 70% están provistos con computadora y un 50%, con acceso a Internet. Nos interesa remarcar que estos datos de penetración resultan congruentes con otros que diéramos a conocer en el Boletín OIC de febrero: los que resultan de la Encuesta Nacional sobre Acceso y Uso de la Tecnologías de la Información y la Comunicación (ENTIC) del INDEC, realizada en el tercer trimestre del 2011. Según la ENTIC, el 64% de los hogares urbanos con jóvenes de 12 a 17 años cuenta con computadora y el 49%, con acceso a Internet.
 
El celular aumentó su presencia en los hogares de los jóvenes, pasando del 65% en 2006 al 100% en 2011. De modo semejante, la computadora, que en 2006 estaba presente en el 30% de los hogares de la primera muestra, en 2011 se halla en el 70% de los hogares de la segunda. El crecimiento del acceso a Internet en los hogares es también significativo ya que sólo alcanzaba el 15% de los hogares de los chicos encuestados en 2006, 35 puntos porcentuales menos que los que se reportan en la última encuesta. De manera inversa, los medios gráficos disminuyeron su presencia. En 2006, el 65% de los adolescentes decía tener en su casa más de seis libros que no son para la escuela y el 60%, que en sus hogares se compraba el diario al menos una vez por semana. En 2011, en cambio, ambos indicadores alcanzan un 50%.
 
Morduchowicz indica que la condición socioeconómica es una variable fundamental para la adquisición de bienes y tecnología. El televisor, la radio y el celular son los únicos medios de comunicación que se hallan igualmente presentes en los hogares de los adolescentes, más allá de su condición económica. Al contrario, la distancia más profunda se observa en relación a la computadora e Internet. Mientras todos los adolescentes de la muestra provenientes de familias económicamente más favorecidas cuentan con computadora y conectividad en sus casas, sólo una minoría de las familias más pobres tiene computadora (30%) y acceso a Internet (15%). Estas carencias entre los hogares menos pudientes puede relacionarse con los datos sobre uso de computadoras en locutorios y cibercafés: el 60% de adolescentes de bajos recursos afirma utilizar la computadora e Internet en en este tipo de establecimientos, porcentaje que contrasta con el 20% de adolescentes de sectores más favorecidos que recurren a estos sitios. También hay diferencias en los usos: entre los adolescentes de mayores recursos, el 80% usa la computadora para hacer la tarea escolar y el 20% para jugar; mientras que entre los chicos con menores recursos económicos, el primer valor cae al 15% y el segundo aumenta al 60%.
 
El equipamiento en la habitación del adolescente

Como podemos ver al comparar los datos que presenta la autora con los de la encuesta anterior, ha aumentado la presencia del celular,  la televisión, la computadora, el acceso a Internet y el reproductor de DVD en la habitación de los adoslescentes, mientras que ha disminuido la de libros, revistas y la radio. Es interesante anotar que a pesar del fuerte crecimiento del celular y la computadora como pantallas dentro de la habitación del adolescente, la televisiva no haya disminuido su presencia. Muy por el contrario, ha aumentado levemente.

Medios presentes en la habitación del adolescente
2006 y 2011. En porcentajes.
Medios
2006
2011
Libros
65 %
35 %
Celular
40 %
65 %
Revistas
40 %
10 %
Radio
40 %
25 %
Televisión
40 %
45 %
Computadora
10 %
25 %
Internet
5 %
10 %
Reproductor de DVD
5 %
25 %
 
Fuente: Elaboración propia con base en Encuesta Nacional: Los Consumos Culturales de los Chicos de 11 a 17 Años en la Argentina (2006) y Roxana Morduchowicz, Los adolescentes del siglo XXI: Los consumos culturales en un mundo de pantallas, 2013.

Si bien existe una brecha en el acceso a ciertos medios entre las clases mas favorecidas y las menos, al mirar el interior de la habitación del adolescente la distancia disminuye. Según los datos de la encuesta 2011, la diferencia entre los hogares que cuentan con computadora y los que no es del 70 puntos porcentuales (como vimos, la computadora está presente en el 100% de los hogares más favorecidos y solo en el 30% de los menos favorecidos). En la habitación de los adolescentes la brecha se acorta. El 30% de los adolescentes con mayores recursos y un 15% de los adolescentes menos favorecidos poseen una computadora en su habitación. La autora, que no realiza realiza referencias al programa Conectar Igualdad, entiende que las familias de bajos recursos elegirían el cuarto del adolescente para ubicar medios como la computadora e Internet, debido a la percepción del uso de la tecnología asociado a la menor edad y al deseo de que los hijos superen el nivel educativo alcanzado por los padres.
 
Fuente: Observatorio de Industrias Creativas  
//02/07/2013