Tan grande como Meñique. 1er.Film 3D. cubano.

 
Tan grande como Meñique
Por: Yuray Tolentino Hevia. Corresponsal del Observatorio en La Habana. Cuba

Mientras que el dúo cubano Buena Fe dice en una de sus canciones tener un catalejo donde la Luna se ve, Martes se ve… pero el Meñique del pie no se te ve; los Estudios de Dibujos Animados del ICAIC; en coproducción con Televisión de Galicia de España; la Fundación Villa de Cine de Venezuela y en colaboración con la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), acaban de realizar el primer filme cubano de animación en 3D: Meñique. Versión libre del cuento Poucinet del francés Edouart Laboulaye que nuestro Apóstol José Martí adaptara para la revista “La Edad de Oro” en 1889. Cierto es, que no se ha descubierto el agua fría pero en este verano del 2014 Meñique es un ¡GOOOLAZO! de campeonato para realizadores, amantes y defensores del Cine Propio.

Aunque tuve la oportunidad de verla unos días antes, pero esta vez en la sala de mi casa; no fue hasta el pasado viernes 25 de julio que me di cuenta QUE TAN GRANDE ES MEÑIQUE.
Vivo en un pueblo de campo a unos 30 kilómetros de la ciudad, a donde tuve que ir para que mis 2 sobrinas: de 8 años cada una, pudieran conocer la magia del Cine. Como en algunos otros lugares del país en Güira de Melena (mi pueblo) hace ¡UFF!…. varios años ¡un ciclón se llevó el Cine! y… colorín colora'o, ya más de una generación solo sabe de Televisión y DVD.

La belleza visual de esta producción radica desde el entramado de locaciones que mucho tienen del paisaje rural y urbano nacional, hasta la gráfica y la iluminación. El paneo en los movimientos llevan al espectador a estar y caminar ahí, en un mundo que por momentos es irreal y mágico; y por otros es francamente creíble. No faltan en la historia: ogro, castillo, rey avaro, amor,… y la clásica bruja -en mi opinión- uno de los personajes mejor diseñado y caracterizado; mezcla clásica entre humor y modernismo.

Meñique como protagónico es un personaje circular, astuto, conversador que viste a lo Robin Hood[1] y gusta de trabajar la tierra como un guajiro cubano. En el recorrido del camino del héroe logra saltar los obstáculos con el empleo no de la fuerza sino de la inteligencia; mientras que la princesa Denise (co-protagonista) no es el tradicional arquetipo femenino. Lejos de ello representa los valores de una fémina de nuestra Cuba de hoy, sin dejar de estar en el universo de fantasía; tampoco es Mulan ni Rapunzel pero… tiene todos los ingredientes del canon de princesa; y de joven cubana, un poco (también de) Robin Hood y otro tanto criolla.

Mención aparte merece la banda sonora bajo la dirección de Edesio Alejandro, un personaje más que realza el dramatismo de las escenas. Regalo, en letra y de música, de ese inigualable poeta y trovador de nombre: Silvio, y apellidos: Rodríguez Domínguez. La orquestación estuvo en manos de Manuel Riveiro, mientras los cantantes Ernesto Joel Espinosa, Miriam Ramos y Anabell López son de sus voces monarcas.

Es esta una película familiar, entretenida, musical y genuinamente CUBANA: la sombra de la Giraldilla; la Bodeguita del Medioevo como referencia a la Bodeguita del Medio; los campos de maíz y los sacos de papa; la similitud icnográfica de la Catedral de La Habana con la iglesia; así como los personajes que conforman el reino, un ajiaco poblacional como nuestra nación, desde chinos, negros, árabes hasta el Quijote -icono de la lengua materna-, dan a entender que la Ciudad de Guanavana Vieja, no es otra que la Habana Vieja, mientras que la Finca “El Sacrificio” de Bayarí Arriba puede ser una Finca cualesquiera en “Buen Arriba”, en la provincia de Granma; o la verdadera Finca “El sacrificio” en Mayarí Arriba, municipio del Segundo Frente en Santiago de Cuba donde Padrón recogió café con a penas 16 años. Ojala que el filme pueda viajar como se merece más allá de nuestras fronteras. Creo que es un producto audiovisual para todos los niños y niñas del mundo. Mucho tendrán que velar sus realizadores para que en los venideros procesos de traducción a otros idiomas Meñique no pierda la frescura del “costumbrismo” de algunos de sus diálogos; en la defensa de lo particular radica la universalidad de una obra.

No sé si Ernesto Padrón -su director- pudo contar con un container de varitas mágicas, que bien repartió a la hora de escoger todo el equipo técnico y de actores de la película. Quiero y creo: en la magia y la buena salud, y juventud del Departamento de Dibujos Animados del ICAIC. Varias generaciones de profesionales se unen allí y trabajan por las infancias. Puede que excitan detractores y escépticos que digan que Meñique fue “un golpe de buena suerte”. Pobres criaturitas.

Recién comienza la parte más difícil y la que -a veces- los cubanos no hacemos o la hacemos de mal para peor; que es el marketing, vender el producto final. Padecemos de un bloque mental que no nos deja salir adelante (que nadie se equivoque, sí somos un país bloqueado y no lo niego) pero el bloqueo humano; el de dormir en los laureles es la peor “bloquería”[2] de la Cuba de hoy.

Tan grande como un gigante es este Meñique. Para el cual no harán falta catalejos para ver. Muchos niños de mi pueblo tendrán que esperar a que pueda llegar a la televisión a falta del Cine y de “otras alternativas posibles” que aun hoy no existen, para los güireños. Sus realizadores y productores tienen un gran rompecabezas; mejor dicho, una bola de fuego en sus manos.
That is the questions.
 

Güira de Melena, agosto caliente y 28 del 2014



[1]Me llama la atención que Robin Hood es una de las referencias más fuerte en el filme; pues mientras que Meñique viste como él; la princesa Denise actúa como él, al robar a los ricos para dar a los pobres, y luchar contra rey, sin importarle que sea su padre.
[2] Esta palabra es un invento mío, o sea, como nuestras raíces son afro uno la palabra brujería con bloqueo. Cuando a veces algo nos sale mal, los cubanos que tenemos de “congo y carabalíes” buscamos “un padrino o madrina” que nos diga; pero primero hay ver si no tenemos una dosis de autoBLOQUERÍA.